Opinión: El Fútbol no tiene la culpa

Hinchadas del Deportivo Cali y América de Cali

El fútbol, ese deporte hermoso e incomprensible, consiguió, sin querer, que sus “seguidores” sobrepasen las barreras que establecen la lógica y el sentido común, situación que preocupa y mucho. El deporte más lindo del mundo se ha convertido, sin tener la más mínima culpa, en la tragedia de muchas familias; es paradójico ver cómo un juego despierta una zozobra generalizada en una población. Por sus formas diversas e indescriptibles formas de cautivar a los individuos que lo ven, lo viven y lo sienten, el fútbol, hoy en día, es objeto tanto de amores como de odios.

En vísperas de una nueva edición del clásico vallecaucano, ese que debería estar adornado de mujeres sin par, con América y Cali saliendo a ganar, hoy para muchos así no podrá estar. En la actualidad, el clásico está “engalanado” por algunos delincuentes disfrazados de hinchas, por personas que no comprenden el propósito del fútbol: alegrar corazones. Es triste ver cómo la coyuntura actual invita a pensar más en salvaguardar nuestras vidas que en disfrutar de un partido de fútbol donde los protagonistas son los equipos de mayor tradición en nuestra ciudad; es frustrante que los consejos de nuestros padres el día del encuentro futbolístico sean “no te pongas una camiseta verde/roja” o “no salgas de casa, estará muy peligroso”; es desolador el panorama de Santiago de Cali cuando hay un clásico. Nos debe doler que un deporte que tiene como fin fortalecer relaciones, estrechar lazos y unir a las personas, sea motivo de preocupación, de temor.

Estamos cansados de “hinchas del América les propinaron unas puñaladas a los hinchas del Cali”, de “hinchas del Cali están robando a todo el que pase por la recta Cali – Palmira”, de “hay un enfrentamiento entre las barras bravas rojas y verdes a las afueras del Estadio”; no más, ¡BASTA! Cambiemos el chip, es tiempo de repensar ese fanatismo estúpido que le hace tanto daño a nuestra ciudad, a nuestras familias, a nuestros amigos. Sí, no es “sólo fútbol”, lo comprendemos porque así lo vivimos, pero sabemos que se debe replantear, urgentemente, el “es más que un deporte”.

El fútbol es un instrumento de cambio, generador de alegría, forjador de carácter, protector de infancias; es una herramienta educativa de un calibre inigualable que fomenta valores como el respeto, la responsabilidad, la pertenencia, la tolerancia, la solidaridad y la lealtad. No podemos permitir que unos pocos sigan manchando la historia de la pelota y que nos arrebaten los momentos de alegría que nos concede. Recuperemos juntos la esencia del deporte más lindo del mundo y dejemos de vernos como enemigos por llevar camisetas de distintos colores con diferentes escudos estampados; asimismo, disfrutemos del folclore futbolero sin actuar como seres irracionales y dejemos de echarle la culpa al fútbol puesto que no tiene la culpa de que existan los drogadictos, no tiene la culpa de que existan los ladrones, no tiene la culpa de que existan los asesinos, no tiene la culpa de ser el disfrute de quién quiera disfrutarlo.

No tiene la culpa…

Sólo queríamos abogar por el deporte que nos apasiona, tratando de hacer que los que sólo ven la violencia que se le atribuye de manera errada sepan que va mucho más allá. No esperamos que comprendan la inmensidad de la pelota y el alcance que puede llegar a tener, sólo queremos que entiendan que, para nosotros, el fútbol es amor. Hagamos que prime el respeto y la tolerancia, no queremos ver a más familias sumergidas en la tristeza por culpa de unos inadaptados que no comprenden la grandeza de un equipo de fútbol y todo lo que hay detrás.

Vivamos el fútbol en paz, por favor. Muchas gracias.

Andrés Felipe Jaramillo R.

Twitter: @AFJR27

Deja tu comentario

Compartir